EL NUEVO DIARIO, SAO PAULO. – Joao Doria, gobernador de Sao Paulo, el estado más poblado y rico de Brasil, criticó este lunes la “índole autoritaria” del presidente Jair Bolsonaro y mandó al jefe de Estado a “callar” luego de declarar que son las Fuerzas Armadas quienes deciden si hay una “democracia o dictadura” en los países.

“Su índole autoritaria tiene el repudio de los brasileños de bien, que condenan su intento de violar nuestra Constitución. Cállate, Bolsonaro”, publicó en su cuenta de Twitter el gobernador paulista, uno de los principales adversarios de Bolsonaro en el campo conservador.

En el mensaje, publicado en portugués e inglés, Doria agregó que “Bolsonaro vuelve a amenazar la democracia de Brasil” y cargó además contra “la incompetencia generalizada de su Gobierno desastroso”.

Esta mañana, el presidente, un nostálgico de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, afirmó que quienes garantizan una democracia o una dictadura son las Fuerza Armadas de un país.

“Quien decide si un pueblo va a vivir en la democracia o en la dictadura son sus Fuerzas Armadas. No hay dictadura en la que las Fuerzas Armadas no apoyan”, dijo Bolsonaro a un grupo de simpatizantes en las afueras del Palacio da Alvorada, la residencia presidencial.

La declaración del mandatario desató una ola de críticas entre juristas, civiles y líderes políticos.

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, calificó como “grave” el comentario de Bolsonaro y defendió el fortalecimiento de las instituciones democráticas brasileñas.

“El presidente flirtea una vez más con el recrudecimiento en la relación con las instituciones, lo cual es muy grave. Es una frase recurrente, muy cerca de irrespetar la Constitución brasileña”, dijo Maia al periódico “O Estado de Sao Paulo”.

Por su parte, Gleisi Hoffmann, presidenta del opositor Partido de los Trabajadores (PT), liderado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, acusó a Bolsonaro de “flirtear con el autoritarismo”.

“Acorralado por su incompetencia en proteger al pueblo, Bolsonaro vuelve a las bravatas ideológicas y flirtea con el autoritarismo. Las Fuerzas Armadas no deciden sobre nuestra democracia, son subordinadas al Presidente y a la Constitución”, dijo en un mensaje subido en su Twitter.

“Vivimos en una democracia y amenazas deben ser refutadas vehementemente”, completó Hoffmann.

Desde que llegó al poder, el 1 de enero de 2019, Bolsonaro, líder de la ultraderecha brasileña, ha visto su gobernabilidad reducirse debido a las enormes fricciones con el Parlamento y hasta el Supremo, al punto de que sus seguidores más radicales le llegaron a exigir una “intervención militar”.

Frente a esa situación y la posibilidad de llegar a ser sometido a un juicio político por su negacionismo ante el coronavirus, que ya deja más de 210.000 muertos en Brasil, Bolsonaro ha moderado en los últimos meses su discurso y se acercó a partidos de centro que dominan el Parlamento. EFE