EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Un equipo de arqueólogos checo han encontrado lo que alegadamente podría ser un trozo de uno de los clavos con los cuales Jesucristo fue clavado en la cruz en la ciudad de Judea entre los años de 30 y 33, descubrimiento que se realizó dentro de un hueco en una iglesia de la República Checa.

El hallazgo fue realizado en un hueco ubicado en un muro del monasterio Milevsko de la Iglesia de San Giles, donde además había una caja de madera con tapa de oro maciza, decorada con oro y plata, y también fue encontrada una cruz de oro de taused, además de las iniciales “IR”, que en este contexto podrían entenderse como una abreviatura del latín “Jesus Rex” o “Jesús Rey”.

El trozo del clavo adornado con una cruz de incrustaciones de oro, y que mide unas 6 pulgadas, se encontraba junto a varios trozos de madera que se presumen son parte de la cruz usada en la crucifixión.

Dichos trozos de madera fueron sometidos a una evaluación dendrológica y se determinó que son roble y alerce, y según las pruebas de carbono 14, el roble fue fechado en el periodo 260-416 d. C. y el alerce en el 1290-1349 d.C.

Según los investigadores, lo que más llama la atención en este descubrimiento, es que la caja haya sido elaborada con una tapa de oro, ya que alegan esto solo se hacía en la Edad Media para guardar algo que se consideraba como realmente valioso.

Hasta el momento los arqueólogos han indicado que el descubrimiento sería un gran paso y avance para la ciencia, estos determinaron que aún faltan muchas pruebas por realizar a los objetos encontrados para validar su procedencia.

La iglesia románica original de St Giles donde se encontraron los objetos, fue construida en el último tercio del siglo XII, y posteriormente fue reconstruida en el siglo XV donde se le dio un estilo gótico.

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