EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK.- El que fuera el narcotraficante más buscado por el Gobierno de EE.UU, Joaquín “El Chapo” Guzmán, admiraba al presidente Donald Trump y consideraba que el exmandatario Barack Obama fue “un cobarde inútil”, según reveló este martes Jeffrey Lichtman, uno de sus abogados defensores.

Lichtman fue parte del grupo de abogados que defendió al mexicano durante su juicio en Nueva York, adonde fue extraditado en enero de 2017 para enfrentar cargos por narcotráfico, proceso judicial que concluyó con su condena a cadena perpetua tras once semanas de extremas medidas de seguridad y numerosos testigos protegidos.

“El Chapo, lo crean o no, era un fan de Trump”, aseguró Lichtman durante una entrevista que ofreció el lunes en el programa “In The Morning”, de iHeartRadio, y de la que se hacen eco este martes medios locales.

“Incluso cuando Trump odiaba a El Chapo, él lo respetaba”, afirmó el letrado sobre el exlíder del poderoso Cartel de Sinaloa.

Lichtman afirmó además que Guzmán entendía que Trump fuera duro con los “terroristas musulmanes”.

Actualmente, “El Chapo” Guzmán se encuentra recluido en una prisión de alta seguridad en Colorado, conocida como el Alcatraz de las Rocosas o “Supermax”, de donde nadie ha podido escapar. Durante el último año se ha dedicado a trabajar en su apelación junto a sus abogados.

Previo a escuchar su sentencia, el 17 de julio de 2019, el mexicano habló en la corte para acusar a EE.UU. de “corrupto”, mientras que su defensa consideró que su juicio había sido un “espectáculo” e indicó que planea recurrir la decisión del juez.

Guzmán, ahora de 63 años, dijo que su encarcelamiento de 30 meses fue “una tortura física y mental, la situación más inhumana” que ha vivido en toda su vida.

Guzmán, que cumple su condena en solitario en la cárcel de extrema seguridad Administrative Maximum Facility (ADX), apeló su sentencia alegando que hubo irregularidades en su extradición desde México.

También ha reclamado al tribunal de apelaciones que las duras condiciones de confinamiento antes del juicio obstaculizaron la preparación de su defensa.

Reclama además al panel de tres jueces que se permitió a los fiscales presentar excesivas pruebas gráficas sobre los supuestos 26 asesinatos en los que estuvo involucrado y por los que no estaba siendo juzgado, lo que, según su defensa, predispuso a los miembros del jurado en su contra.