EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El discurso este jueves en Neiba del presidente Danilo Medina, en el que hizo una ardorosa defensa de sus ocho años de gobierno resaltando los logros obtenidos, parece adelantar la posición del mandatario a lo que cree pudiera ser una embestida del presidente electo, Luis Abinader, cuando se juramente este domingo ante la Asamblea Nacional.

Este jueves, el anunciado ministro administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y también figura clave en el triunfo electoral del Partido Revolucionario Moderno (PRM), dijo que Abinader recibirá un país “roto”, a lo que se suma la situación creada por la pandemia del nuevo coronavirus.

Esas declaraciones de Paliza, de que el país está “roto”, pudieron calar y crear inquietud en Medina, quien las habría interpretado como una señal de por dónde puede venir el discurso de juramentación del próximo presidente de la República, este 16 de agosto.

Siendo Paliza del círculo muy estrecho de Abinader, y un hombre que por su alta posición en el PRM pudiera incluso ser consultado en la elaboración de la alocución de toma de posesión, es probable que, inconsciente o no, haya soltado algunos elementos que quizás el país estaría escuchando el domingo en boca del entrante gobernante.

Conocedor del intríngulis del Estado, y con sobrada experiencia en las interioridades y manejo del Poder, Danilo Medina parece “olfatear” políticamente lo que se aproxima y se adelanta a reivindicar su obra de gobierno, la que este jueves defendió “a uñas y dientes”.

Su no asistencia a la Asamblea Nacional, le han ganado una serie de críticas y cuestionamientos, llegándose a especular que el saliente gobernante estaría rehuyendo a una eventual “descarga política” de Abinader, y/o evitar contacto directo con el jefe de la diplomacia de los Estados Unidos, Mike Pompeo, quien estará presente en la juramentación, invitado por las autoridades entrantes.