El país asiático se convirtió en el más importante depósito de desechos de este tipo, luego de que China prohibiera el ingreso de los mismos.

Las autoridades de Malasia hallaron 110 contenedores de metales pesados peligrosos provenientes de Rumania con destino final Indonesia. Denuncian que fueron ingresados al país de contrabando y luego abandonados el mes de junio, según informa Reuters.

Se trata de la mayor partida de desechos tóxicos abandonados en la historia de Malasia. Tuan Ibrahim, ministro de Medio Ambiente del país asiático, lo confirmó: «El descubrimiento del polvo de horno de arco eléctrico, en tránsito en Malasia y con destino a Indonesia, es el mayor hallazgo de este tipo en la historia de Malasia.»

Los residuos encontrados en el puerto de Johor, en el sur del país, alcanzan las 1.864 toneladas de polvo de horno de arco eléctrico, un subproducto de la fabricación de acero que contiene metales pesados como zinc, cadmio y plomo.

Desde Malasia se han puesto en contacto con Rumania para acordar la repatriación de los residuos y también buscan que Interpol inicie una investigación.