EL NUEVO DIARIO, BRUSELAS (EFE).- Los países de la Unión Europea (UE) expresaron este miércoles su solidaridad con Grecia ante el creciente número de migrantes y refugiados que tratan de cruzar ilegalmente las fronteras desde Turquía y se mostraron dispuestos a ayudar a las autoridades griegas con personal y equipamiento.

En un Consejo extraordinario de ministros de Interior convocado inmediatamente después de la visita a Grecia el martes de los tres presidentes de las instituciones europeas, los responsables comunitarios de inmigración dejaron claro que su prioridad es la protección efectiva de las fronteras exteriores.

“Los cruces ilegales no serán tolerados. En ese contexto, la UE y sus Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias, de acuerdo con el derecho europeo e internacional”, advierte una declaración adoptada en la reunión.

Los países enviaron un aviso directo al Gobierno turco y a “todos los actores y organizaciones sobre el terreno” para que difundan ese mensaje y “combatan la diseminación de información falsa”, que incita a los migrantes a dirigirse hacia la UE.

“Los migrantes no deberían ser animados a poner en peligro sus vidas al intentar cruces ilegales por tierra o mar”, alerta el texto.

El ministro de Interior de Croacia, Davor Bozinovic, cuyo país preside la UE este semestre, aseguró en rueda de prensa al término de la reunión que hay informaciones falsas que circulan en los medios, por ejemplo en relación con el número de inmigrantes y refugiados que, según Turquía, están tratando de cruzar la frontera con Grecia.

“Se habla de 75.000, pero en el viaje a la zona solo vimos entre 1.500 o 2.000”, dijo.

Por su parte, la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, se declaró “preocupada” por la escalada de la tensión con Turquía y que la UE quiere evitar a toda costa que la situación en la frontera con Grecia y Bulgaria “se convierta en una crisis humanitaria duradera”.

Por otra parte, insistió en la necesidad de regresar al acuerdo con Turquía en materia migratoria.

EN CONTRA DE LA PRESIÓN MIGRATORIA

La declaración de los ministros indica que la UE es consciente de la creciente carga que sufre Ankara al albergar a 3,7 millones de migrantes y refugiados, pero rechaza el uso por parte de Turquía de la presión migratoria con objetivos políticos.

“El Consejo espera que Turquía aplique plenamente las disposiciones” del acuerdo migratorio de 2016, añade la nota.

Según la comisaria, entre los ofrecimientos de ayuda que hoy realizaron los países durante la reunión se incluyó uno de Luxemburgo y Finlandia, para acoger en su territorio a migrantes menores no acompañados que se encuentran en campos de Grecia y Malta.

Por su parte, el ministro español de Interior, Fernando Grande-Marlaska, mostró la disposición de su Gobierno a “encontrar una respuesta europea a este desafío” y subrayó que tanto Grecia como Bulgaria y Chipre pueden contar con el apoyo de España para abordar la actual situación.

En particular, España ofreció ampliar su aportación a las operaciones de la agencia europea de fronteras Frontex en la zona “con más medios materiales y personales de Policía Nacional y de la Guardia Civil”, aunque no concretó cifras, a la espera de recibir una petición concreta de ayuda.

Los países se comprometieron a facilitar con rapidez el apoyo necesario para asegurar el despliegue inmediato de los equipos y medios necesarios.

El Consejo se volverá a reunir el próximo 13 de marzo para pasar revista a la situación y concretar la ayuda.

Por otra parte, la Comisión Europea presentó hoy un plan de acción que pide a los países que faciliten los medios necesarios para lanzar dos operaciones de intervención rápida en las fronteras externas de Grecia por parte de Frontex y coordinar un nuevo programa de retorno.

También espera reunir equipamiento médico, tiendas de campaña y otros medios y responder al llamamiento de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo de desplegar 160 expertos en Grecia. EFE