Los estadounidenses aseguraron que usan el dispositivo para mapear el fondo marino, pero algunos expertos creen que es utilizado para detectar submarinos rusos en la zona.

Este 6 de enero, la tripulación del barco de pesca croata Marian II, que surcaba aguas del mar Adriático, sacó algo inusual con sus redes: una caja naranja que pesaba 100 kilos y medía 130 centímetros de ancho, con un ancla debajo.

El hallazgo de Darko Kunac Bigava, dueño del barco, se volvió noticia en Croacia, donde medios de comunicación e internautas compitieron para averiguar a quién pertenecía y para qué sirve ese dispositivo. Y no tardaron mucho en vincular la caja anaranjada con las actividades de un buque de la Marina de EE.UU. que navegaba en la misma zona en la fecha indicada.

El sitio local de noticias morski.hr se dio cuenta de que la ruta del USNS Bruce C. Heezen, un barco estadounidense de reconocimiento oceanográfico, de la clase Pathfinder, parecía bastante extraña ese día: peinaba la zona como si estuviera buscado algo.

Un par de días después, representantes de la Marina de EE.UU. llamaron a la puerta de Bigava y exigieron al pescador que les devolviera el dispositivo. «Les dije que era ciudadano croata y no un pirata de Somalia, y que no podían hablarme así», recoge las palabras de Bigava el portal morski.hr.

Finalmente, llegó a un acuerdo con los militares estadounidenses:  les devolvería la caja naranja si le pagaban los daños por haber roto sus redes al sacar el dispositivo del agua. «Así que arrojé el dispositivo por la borda y llegaron en un bote, lo engancharon y lo arrastraron a bordo», aseguró el pescador.

¿Para que sirve ese dispositivo?

Este 14 de enero, el portavoz del Comando de Transporte Marítimo Militar de EE.UU., Travis Weger, reveló en comentarios a The Drive que en dichas fechas el barco Bruce C. Heezen «estaba realizando un levantamiento oceanográfico, que fue coordinado con las autoridades croatas».

Weger aseguró que la caja naranja es una especie de boya con un transpondedor conectado, que se usa en la exploración del sonar del fondo del océano. Agregó que el Bruce C. Heezen había «desplegado el flotador en aguas territoriales croatas para probar sistemas mejorados».

Dos rumbos opuestos: por qué el último submarino ruso no se parece a ninguno de la Armada de EE.UU.Dos rumbos opuestos: por qué el último submarino ruso no se parece a ninguno de la Armada de EE.UU.

No obstante, desde el citado medio se ha replicado que EE.UU. estaba utilizando ese dispositivo simplemente para mapear el fondo marino del Adriático con fines de cartografía. The Drive llamó a recordar que en mayo de 2019 la Marina de EE.UU. anunció haber notado un aumento en la actividad de los submarinos rusos en el Atlántico Norte y los mares Mediterráneo y Negro, por lo que reactivó la Segunda Flota de EE.UU., que incluye varios submarinos de la clase Virginia.

Por otra parte, un columnista y experto marítimo de Forbes, H. I. Sutton, se dio cuenta de que el dispositivo naranja estaba equipado con un transpondedor acústico submarino R12K, de Teledyne, que se utiliza para la «recuperación de activos en aguas profundas».

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